Mi primera experiencia con una escort

Tengo 23 años y como la mayoría de chicos de mi edad estoy estudiando en la universidad. A veces el estrés que generan los trabajos o los parciales me sofoca demasiado. Además, me gusta mucho practicar el sexo porque es relajante, a mi y a mi novia nos gustan las experiencias nuevas, y la mayoría de chicas normales no se atreven a hacer eso.

Es por todo eso que un día decidimos probar el servicio de escorts en mi ciudad, Valencia; pero me pregunté: ¿cómo estas chicas me darán placer? Quería cumplir fantasías, como el anal. Lo más fácil era ir al buscador, y ahí encontré la página de felinavalencia.com, un sitio web muy interesante en el que había una buena cantidad de putas. Después de ver varias, opté por ir a la casa de citas, al final no me había decidido por una en específico, quizás en persona escogía a una chica más rápido.

Fuimos de noche para que nadie me viese entrar. Al ingresar vi el lugar con muchos carteles en los que resaltaba la dirección de su sitio, felinavalencia.com, por lo visto internet es el medio más efectivo para conseguir clientes. La secretaria nos mostró varias, pero como estas chicas ninguna me convencía del todo hasta que vi a Lola, una madurita cubana que se veía bastante bien. El precio era de 200 euros la hora con oral al natural y anal, eso era lo que buscaba.

Entramos a la habitación y allí estaba Lola, tenía un sujetador y unas bragas bastante ajustadas. Comenzó a decirme amor, cariño y esas palabras que dicen las putas. Después me besó lentamente la boca con algunos mordiscos suaves, sus labios iban bajando por mi cuello, mientras mi novia me lo chupaba, luego cambiamos de roles ahora Lola me lo chupaba.

Pasaron algunos minutos y por fin se había metido mi polla en su boca, podía sentir su saliva y garganta. Luego le quité el sujetador, quería lamer sus tetas. También aproveché para meter mi polla entre sus senos, era algo que quería hacerle a una chica, pero no lo había podido realizar hasta ese momento.

El ambiente estaba cada vez más caliente, así que decidí quitarle las bragas de forma violenta, como ella lo había hecho conmigo. No dudé en meter mi polla salvajemente desde el comienzo, mientras mi esposa le chupaba sus tetas, después de eso ella no paraba de gemir, aunque podrían haber sido fingidos, pero prefiero pensar que en verdad estaba sintiendo esos orgasmos.

Hicimos varias posiciones, recuerdo que tuve un gran éxtasis con la del perrito, misionero y la vaquera, en especial con esa, movía su cadera de una manera muy brutal. Me excito mucho follar a mi novia mientras le daba una beso a Lola.

Ya estaban terminando mis 60 minutos,  y era el momento indicado para el servicio que más quería, darle por el culo. Ella era una escort muy experimentada; sin embargo, noté un poco de incomodidad al meterle la polla por el ano, pero yo no podía hacer nada, había pagado ese adicional. Para finalizar me vine en sus tetas, y luego nos bañamos.

Puedo concluir que nuestra primera experiencia con una escort fue muy gratificante, y el sitio de felinavalencia.com al igual que la casa de citas me parecieron muy profesionales. Como estas chicas putas no hay nada comparado, las “normales” no me dan tanto placer y tampoco permiten cumplir mis fantasías.

Date: diciembre 14, 2018